28/10/2026
Da igual quién venga. Al cruzar la puerta, casi todo el mundo hace lo mismo.
Primero se callan. Nadie se lo pide, pero la bodega tiene ese efecto.
Luego miran arriba, a las vigas y al farol. Esta bodega es de 1767 y eso se ve antes de que yo cuente nada.
Y después respiran hondo. Aquí huele a madera y a vino viejo, a las 216 botas que llevan décadas haciendo su trabajo.
A partir de ahí ya empezamos a hablar del Palo Cortado de la Cruz de 1767, y terminamos con una copa en la mano. 🍷
¿Y tú qué harías al entrar? Reserva tu visita en https://bodegasarfe.com o escríbeme por mensaje y buscamos fecha.